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Artista visionar al revolucionar antigua estación de bomberos en nueva york por casi 9 millones de dólares

Un exótico refugio para un genio de la instalación artística: un antiguo cuartel de bomberos de SoHo, ahora puesto en venta por casi 9 millones de dólares. Daniel Arsham, conocido por sus obras que desafían el tiempo y la realidad, ha transformado radicalmente el edificio de 1887, dejando atrás su residencia habitual en Hamptons.

Un legado de lebrun reimaginado

La propiedad, originalmente diseñada por el arquitecto oficial de la ciudad de Nueva York, Napoleon LeBrun, en 1887, ha sido sometida a una metamorfosis completa bajo la dirección de Arsham. Tras adquirir el espacio junto con su esposa, Stephanie Jeanroy, en 2022, el artista ha invertido una suma considerable en su renovación integral, preservando meticulosamente la base de hierro fundido original y los pisos superiores adornados con ladrillo y piedra.

Lo que comenzó como un simple cuartel de bomberos se ha convertido en un estudio multifacético, un santuario creativo donde la estética y la funcionalidad se entrelazan. Arsham no se ha limitado a restaurar; ha remodelado por completo el espacio, resaltando la escalera de caracol de hierro forjado, ahora pintada en su característico tono “Arsham Green”, un verde menta vibrante que impregna gran parte de su obra.

Detalles de un espacio singular

Detalles de un espacio singular

El interior, que abarca cinco niveles, incluye un sótano terminado y una terraza con vistas panorámicas. La suite principal, un oasis de lujo, presenta un revestimiento de papel tapiz personalizado Calico, un walk-in closet espacioso y un baño con ducha revestida de azulejos y un lavabo impreso en 3D, una colaboración con Kohler que añade un toque futurista al espacio. En la azotea, una jardín vertical exuberante, bordeada de setos y hiedra, ofrece un retiro tranquilo con una zona lounge cubierta, una cabaña y una línea de agua.

Pero el punto focal del proyecto es, sin duda, el garaje de un piso, donde Arsham exhibe su icónico Porsche 964 Carrera 2. Además de su función como espacio de estacionamiento privado, este área se ha convertido en un estudio adicional, equipado con estanterías integradas, una estación de trabajo y un baño completo, todo ello decorado con obras propias y piezas de otros artistas contemporáneos. La inversión de Arsham en esta propiedad, lejos de ser un mero intercambio inmobiliario, representa una declaración audaz sobre la intersección entre el arte, la arquitectura y el estilo de vida.

La venta, gestionada por Nick Gavin de Compass, está listada por 8.995 millones de dólares. Un espacio que, más allá de su valor monetario, encarna la visión singular de un artista que no teme desafiar las convenciones y redefinir el concepto de hogar.